|
Duración aproximada: 3
horas a pie.
Dificultad: baja. Es un sendero balizado e interpretado
que apenas salva desnivel.
Época: todo el año.
Punto de partida: Centro de Interpretación de Leyendas
y Tradiciones.
Recomendaciones: Agua y calzado adecuado.
La ruta "Leyendas al Paso",
de casi 12 Km. de longitud, comienza y finaliza en la localidad
de Adahuesca. A lo largo de todo el recorrido, el visitante
puede disfrutar de un agradable paseo entre carrascales, campos
de cultivo mediterráneos y pequeños barrancos.
Al mismo tiempo, los diferentes paneles interpretativos nos
ayudarán a descubrir diversas leyendas y tradiciones
que existen en torno a viejos árboles, ermitas fuentes.
|
Leyendas al paso |
El recorrido empieza junto al Centro
de Interpretación de Leyendas y Tradiciones en Adahuesca.
El Centro, situado en el lugar que ocupó la antigua iglesia
y el castillo, nos adentra en el fantástico mundo de
mitos y leyendas que aún se mantienen vivas en el Somontano.
La primera parte del itinerario es netamente urbana y discurre
por el caserío de Adahuesca. Este paseo por el
pueblo descubre hermosas casas típicas del Somontano,
como casa Molina o casa Loscertales, y una monumental iglesia
dedicada a San Pedro de estilo barroco clasicista, del siglo
XVIII.
A unos 10 minutos del pueblo
se localiza el primer hito importante de la ruta: el Pozo
Fuente y la fuente que bebe de él. Esta última
es un lugar ideal para descansar y relajarse. Cuenta también
con lavaderos. Desde aquí parte un ramal que merece la
pena recorrer ya que nos lleva a la ermita románica del
Treviño (siglo XIII).
El camino prosigue llaneando entre tierras
cultivadas y con inmejorables vistas sobre la sierra de Guara.
En apenas 45 minutos llegaremos a la fuente de la Cantariella.
El nombre de esta fuente tiene que ver con los cántaros,
las cantarillas (recipiente que equivalía a medio cántaro)
y las cantareras, bancos de piedra situados en los patios
donde se dejaban los cántaros. No se desperdiciaba
ni una gota de agua: mulas y burros bebían en el abrevadero
y en el lavadero se hacía la colada. El agua sobrante
se canalizaba para regar los huertos cercanos.
A escasos 500 m de La Cantariella se
levanta la carrasca de Roque. Es una encina centenaria que
puede resguardar bajo su inmensa copa a un buen número
de personas.
Desde aquí el itinerario serpentea
entre campos de cereal para llegar al corral de Coronas que
consta de una superficie descubierta y limitada por un muro
(el raso), un espacio cubierto para el ganado (cubierto, cuadra
o paridera) y una caseta para el pastor. Muy cerca de allí,
parte el tramo somontanés de la cabañera Broto-Mequinenza,
que partiendo de Peralta de Alcofea atraviesa de sur a norte
el Somontano, hasta el Mesón de Sevil. Junto a ella,
se yergue un gran almez o litonero.
De nuevo entre campos de cereal nos
iremos acercando a la carretera. Desde la mesa mirador de
la sierra de Guara ya se divisa Adahuesca y otras localidades
del Somontano. Salvado el pequeño tramo asfaltado de
la carretera, nos topamos con Crucelós, uno
de los enclaves mágicos de nuestra comarca.
Desde allí, resta apenas media
hora para alcanzar el pueblo. Este último tramo tiene
gran interés por discurrir por un paisaje puramente
mediterráneo de olivares, almendrales y campos de cereal.
|