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De la primitiva iglesia románica sólo
se conserva parte del muro meridional y el atrio porticado
que hoy vemos integrado en el claustro. El ingreso al
templo se hace mediante una puerta cobijada bajo un
doble arco, conopial el inferior y apuntado el superior.
En el tímpano que se aloja una escena compuesta
por la Virgen sedente con Niño flanqueada por
dos ángeles músicos.
En el primer cuarto del siglo XVI se iniciaron las obras
de remodelación de la iglesia. En 1525 se adjudicó
la obra al maestro Juan de Segura. Los trabajos consistieron
en la ampliación longitudinal de la iglesia por
la cabecera y por los pies. La iglesia que hoy vemos
es de una sola nave, cubierta con bóveda estrellada,
a la que con el tiempo se fueron añadiendo las
diferentes capillas. A lo largo del siglo XVII se realizó
la capilla de San Nicostrato, excavada en la roca para
dar cobijo al cráneo del mártir romano,
adquirido por la prioral en el año 1575. Barroco
es el retablo y decoración de la capilla dedicada
a San Juan Bautista. De comienzos del siglo XVII es
la Capilla de la Virgen del Rosario.
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